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16/11/07

El refresco de la discordia

Hoy fui a Plaza Soriana: llegue a la plaza con algo de mieditis aguditis porque esa zona se inundó con la gran inundación y no estaba segura si ya todos los locales comerciales estaban abiertos y pues sí, todos abiertos y parece que: o no les llegó el agua, o la plaza estuvo muy bien protegida porque no tiene el olor desagradable que tiene media ciudad y no ví marcas de agua ni mobiliario en mal estado.

Total que allí estaba yo, y primero entré a La Cabaña a preguntar si vendían sandwiches (cuando tengan oportunidad, compren uno en el hospital Angeles de Villahermosa: creo que es lo mejor de los bocadillos de la Cabaña, pero no los venden en todos lados lamentablemente). No vendían sanwiches en esa sucursal así que pasé a Burguer King por una hamburguesa de las más baras. En la puerta de vidrio había un aviso que decía que por el momento vendían solo combos chicos y que los refrescos no eran rellenables. Chin! y yo que siempre compro combos chicos pero relleno el refesco, no le aunque...

Compré un whopper del paquete uno, por favor, y sin pepinillos (muy importante). El cajero me dijo que las cocas no estaban frías y que lo más frío sería una manzanita o una coca light, así que obvio de lo obvio pedí una manzanita porque lo light y yo no más no nos llevamos -esto tiene una explicación lógica y natural, según se ve... pero también la Mamá Osa afirma que los productos light algo le hacen a uno de los órganos internos y yo (música de la Trevi) le creo, le creo, le creo-.

Así que pedí manzanita por favor y pasé a formarme ahi donde te entregan las charolas. Entregaban y entregaban y saltaron mi número y me dije: tal vez la están cocinando más lo cual está muy bien. Y hasta que al fin una chica se apiadó y me di cuenta que se olvidaron de mi número. Justo en ese momento, la última coca del desierto estaba siendo despachada a un señor que a duras penas fue convencido para aceptar una normal y una light. Y nos dicen a mí y a otras personas: si quieren esperar, vamos a mandar a comprar refrescos y en 10 minutos llegan. Así que alegremente dijimos esperamos.

Me fui a comer mi hamburguesa porque tenía mucha hambre y puedo prescindir (un poco) del agua en medio de la comida. Acabé mis papitas y di mordiscos pequeños a la hamburguesa y total que terminé y nada del dichoso refresco. Ya habían pasado 20 minutos, así que regresé al mostrador y le pregunté a la chica que si ya habían llegado los refrescos, que ya habían pasado 20 minutos (10 más de los 10 que dijeron). Y la chica se me quedó viendo como si no hubiera dicho que esperáramos y me vio con carita de sorpresa y dijo: ah si, es que no ha venido el muchacho. mmmm me hizo pensar lo peor, pero me dije no hay que ser mal pensada. El lema aquí es como tú quieras, así que decidí esperar un poquitín más.

Pasaron otros veinte minutos y me pareció muy sospechoso el asunto. Para comprar un bonche de refrescos no hay más que entrar a la tienda Soriana o al City Club que están ahí mismo y ya. O cruzar al Sam's Club o a la Bodega Aurrerá y ya. No entendí por qué tardaban 40 minutos en hacer una compra. O irían a la fábrica en Ixtacomitán? Así que nuevamente le pregunté a la chica: señorita, de veras fueron a comprar los refrescos o solo fue una mentira? Tengo más de 30 minutos esperando (en realidad era más). Y la niña Ana me miró y con una risa de oreja a oreja me dijo: es que no ha venido el muchacho. Qué quiere que yo haga? Me molestó su risa y le dije: de qué se rie señorita? usted me dijo que lo comprarían, eso le provoca risa? Y contestó que ese no era su problema, y le dije: ah, entonces es mi problema que ustedes no tengan refrescos? Se volvió a reir y se fue de ahi. Regresó hecha una furia y en un instante apareció otro chico que supongo es el gerente. Me explicó la situación (lo que yo ya sabía) y le dije: mire joven, si ustedes me dijeron que comprarían el refresco yo espero eso; yo vine aquí a comprar un servicio y si no tenían sencillamente me hubieran dado otras opciones diferentes del refresco light (yo esperaba que dijeran bueno, les damos una botellita de agua, o un heladin gratis, pero no). Y además, la chica me dice que ése es mi problema y yo considero que no es así, porque le repito que vine a comprar un servicio y lo menos que espero es respeto. Total, que cuando la chica oyó que le dije a su jefe su respuesta de que era mi problema, se puso más furiosa y la verdad yo ya estaba cansada y harta de sus caras y sus groserías porque la máquina donde sacan los tickets de las órdenes estaba justo enfrente de mí, así que inevitablemente tenía que verme. La verdad ya quería irme, es solo un refresco -refresco que pagué dos veces el valor de su precio- pero me molesta que te digan ahorita te lo traigo y luego se rían en tu cara porque confiaste en su palabra.

Así que me dije, pues aquí espero. Algunas personas se molestaban porque no les gusta la coca light y la verdad que no es nuestro problema que no hubiera más refresco habiendo varias tiendas donde comprarlo, y además me imagino que alguien debe calcular el consumo diario. En fin, que el gerente me dijo: en un momento más se lo entregamos y dejó de decirme cosas cuando le dije del trato y las risas de su empleada.

Luego escuché que la chica murmuraba sobre el caso con una compañera suya. Me hice la occisa. Y en un momento más llegó otra chica y me entregó el refresco de la discordia, di las gracias y fui al buzón de quejas a poner mi papelito, que más o menos decía así:

por favor, si no tienen un artículo sean honestos y hablen con la verdad, que nos den opciones (expliqué a grosso modo el incidente del refresco y sus 10 minutos) y que su empleada (Ana) sea amable al dar un servicio al cliente (expliqué sus risas y su "no es mi problema").

Y ya. acabo de terminar el refresco de la discordia. Una botellita de 600 ml de coca cola que contagia el espíritu navideño. Tal vez llevé el caso al extremo, pero como no me devolverían mi dinero por un refresco no consumido, y no me darían un vale para un refresco gratis en mi próxima visita, y tampoco me dieron la opción de un vasito con agua o de un helado gratis, y para colmo la chica esta se rió en mi cara de mi caso, no me quedó más remedio que aplicar mi derecho de cliente. Debí decir, que no es aquí dónde las cosas son como yo quiera??? ah? ah? ahhhhhhh!

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12/11/07

Desastre natural y la cultura del agua.

Villahermosa, Tabasco. Noviembre de Dosmilsiete.

Los últimos dias de Octubre y los primeros de Noviembre fueron los peores días que ha vivido Villahermosa en muchas décadas. No me atrevo a decir siglos porque eso no me consta; pero sí que esta tragedia es la peor inundación que ha visto mi ciudad en el último siglo. Si han visto las fotos de una inundaciòn de principios del siglo pasado pues verán la gran, enorme diferencia entre esa inundación histórica y ésta, nunca antes vista.

En Tabasco se habla mucho de la cultura del agua. En palabras de Pellicer: la tierra vive a merced del agua que sube o baje; sin embargo, creo que la mentada frase se refiere a que mucha gente está (estaba) acostumbrada a las inundaciones anuales para lo cual construían sus casas sobre pivotes, o tenían trojes dentro de las casas para guardar las cosas que podrían inundarse, etcétera.

Mi abuela, quien es oriunda de Pomoná, Tenosique, Tabasco, comenta que su casa familiar estaba hecha siguiendo esta arquitectura del agua. Creo que era una choza de cañas con dos grandes puertas opuestas que dejaban pasar la corriente del río cuando éste se crecía e inundaba las riberas. Tenían una troje donde guardaban los granos para las cosechas del siguiente año y allí subían víveres, ropa, algunos muebles y cosas de valor y la familia se refugiaba en casas de familiares en zonas altas. Y ya. Eso era todo. Y las aves de corral tenian sus corrales bien dispuestos para que en estos casos estuvieran a salvo (digamos como que segundos y terceros pisos dentro de sus casitas) y el ganado también lo llevaban a zonas altas y seguras y tan tan.

Pasaban los días de la creciente y a limpiar y lavar y aquí no ha pasado nada. Tierras fértiles para el siguiente año y piso nuevo, como dice Pellicer: esta es la parte del mundo en la que el piso se sigue construyendo; y san-se-acabó. Y me imagino yo que en todas las riberas del mundo sucede algo similar con la gente oriunda. Eso es lo que en mi humilde opinión es la cultura del agua.

Hacia esta zona chontal donde yo habito las casas se construían sobre pivotes, de manera que la creciente pasaba debajo de las casas y no había que alzar mucho las cosas.

Entonces, la gente estaba atenta a la época de lluvias y convivía con la naturaleza lo mejor que podía. Y ocasionalmente tal vez la avenida del río se ensanchaba más de lo habitual y entonces sí la catástrofe natural no se podía prever y venía repentinamente, y bajaba el agua y se remediaba el desastre y a seguir viviendo hasta la siguiente temporada de lluvias.

Pero esto que nos pasó. Esto. Ya han visto ustedes las noticias. Ya han visto las imágenes en todos lados. Los que aquí vivimos hemos sido testigos mudos de esta catástrofe. Es increíble lo que ha pasado en mi tierra.

El día que siguió a la inundación de Las Gaviotas la gente sobreviviente a la tragedia hacía sus compras de pánico. El super le subió el precio a algunos artículos, aunque cuando yo fui en la tarde ya todo estaba normal, pero no había pan bimbo, ni agua embotellada y el atún, carne, pollo, huevos, estaban escasos. La gente en las filas comentaba que estaban inundados, pero necesitaban comprar porque en las casas donde se refugiaron tampoco había mucha comida. Y en la tele las autoridades alertando contra las compras de pánico. El argumento: sí hay comida en los almacenes; los anaqueles se ven vacíos porque no hay estibadores; pero comida sí hay (valiente cosa, de qué nos servían las bodegas llenas si no había quien las pusiera a la venta).

Ese día y el siguiente la gente caminaba en las calles como idos. Aún no se comprendía la magnitud de la tragedia, pero los primeros reportes aseguraban que gente que nunca en la vida se ha ido al agua ahora estaban hasta el techo. Una tragedia. Yo misma fui al super cantando los versos de:

En el jardín de mi vida se marchitó la flor de mi única ilusión
porque mi novia querida abandonó estas tierras para no volver.
Todo está triste, muy triste. Hace falta su risa, su dulce canción.
El Madrigal azul no está, está enlutado
Y ya no volverá mi única ilusión.

Oye la canción que lleva latidos del corazón
en la gran tristeza en que Tabasco está
.
Desde que te fuiste el río Grijalva enmudeció:
no canta el poema de mi veraz tierra tropical.

Piensa mucho en mí como piensa mi alma siempre en ti
y que nadie borre mis besos ardientes
y que en la belleza de tus negros ojos
siempre se retrate este trovador
. (las canciones chocas siempre tienen una parte sensual, usted lo puede evitar? yo no...)

Y pues luego se vino toda el agua a esta parte de la ciudad y el centro y muchas colonias que JAMÁS habían visto una inundación sufrieron lo peor. Y los helicópteros! Y uno orando porque rescataran pronto a los que ya tenían el agua hasta el cuello. Así unos dos o tres días. Luego aminoró el número de helicópteros en el aire y se entendía que llevaban comida y había menos desesperación, pero solo un poquitín menos.

Y después lo que ya hemos visto y oído por todos los medios. Que es un desastre natural, que Tabasco es zona de emergencia, que viene ayuda de aquí y de allá (y habrá qué ver cómo le hará esa ayuda para sortear la corrupción multinivel) y los culpables son los otros y no nosotros, y Tabasco no se rinde, porque el pueblo de Tabasco es fuerte y otras frases tan efectivas que uno se las llega a creer y cantamos como Bob construye: sí podemos!, y no nos vamos a dejar (de qué o de quiénes, alguien quiere explicarme por favor?) y ahora es tiempo de la reconstrucción de Tabasco.

Me pregunto dónde comenzó este desastre natural: en las aguas aprisionadas de las presas? en los vigilantes de las presas que no estuvieron pendientes del nivel de las aguas? en el servicio meteorológico que no predijo aproximadamente la cantidad de agua de la temporada de lluvias? en la gente que vive en antiguos lechos de ríos y lagunas? en este o en aquel innombrable? dónde? porque en la naturaleza no creo. A menos que repare en el hecho de que todo cerebro humano forma parte de la naturaleza y entonces sí, debiera concordar con ellos en eso del desastre natural: unas neuronas con mal funcionamiento de sinapsis. Desastre natural...

20:05 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email